El deporte, un práctica para alejar a los jóvenes del consumo

El deporte, un práctica para alejar a los jóvenes del consumo

Muchas personas consideran que a través del deporte pueden desarrollarse diversas aptitudes y prácticas sociales (como la mejora de la autoestima o el establecimiento de objetivos).

Algunos de esos beneficios (como son, por ejemplo, la disminución del estrés, el aumento del rendimiento académico y la mejora de las relaciones familiares) han demostrado ser medidas cautelares en la esfera del consumo indebido de drogas.

El deporte puede utilizarse para prevenir los problemas debidos al consumo indebido de drogas entre los jóvenes. Sin embargo, no es tan fácil como “lanzar el balón al campo” y esperar a que suceda. Además, el deporte tal vez no sea la solución a todas las situaciones. Si se impone la práctica del deporte a un grupo de jóvenes sin motivación, no se conseguirá nada. No obstante, a la mayoría de personas les gusta algún tipo de deporte cuando éste se presenta con respeto y lo ven como una opción.

El mundo del deporte ofrece múltiples opciones que responden a una serie de intereses y que pueden desarrollar virtudes particulares o establecer medidas cautelares entre los jóvenes. Por ejemplo: Los deportes de equipo pueden ser particularmente buenos para desarrollar aptitudes sociales como la comunicación, la gestión de conflictos y de trabajo eficaz con los demás para lograr un objetivo común;

Los deportes individuales son especialmente adecuados para desarrollar la autoconfianza, la autodisciplina y el establecimiento personal de objetivos; contribuyen a la autoconfianza y puede ser una alternativa al consumo de drogas para algunos jóvenes;

Ninguna opción es la óptima para todos: la opción óptima depende de los objetivos, las circunstancia, los recursos, la disposición del equipo o de la organización para trabajar con los demás y la voluntad de la comunidad en cuanto al apoyo de su trabajo.

Sin embargo, cualesquiera que sea el enfoque que se dé al deporte como forma de prevención, será necesario velar por que tenga una buena base, ya que esa base es la dedicación continua a lograr un juego justo.

El deporte que se basa en el verdadero espíritu del deporte, es decir, la honradez deportiva, es probable que tenga un gran valor de prevención en sí mismo, sin ningún elemento más. Los jóvenes pueden desarrollar muchos recursos o medidas cautelares mediante la participación en el deporte basado en la honradez deportiva. Sin embargo, como los jóvenes están expuestos a muchas situaciones en las que el espíritu del deporte tal vez no se refleje plenamente, es necesario prestar una atención dedicada y continua para velar por que los jóvenes y aquéllos que les rodean demuestren esos valores.

Eso significa que entrenadores, árbitros y jueces y padres deben transmitir dichos valores a través de sus acciones y palabras.